DONDE FUERES, HAZ LO QUE VIERES

LA VALIDACIÓN SOCIAL
Se trata de una poderosa ley de persuasión. Tendemos a comportarnos de una manera diferente cuando estamos sólos a cuando nos encontramos rodeados con otras personas y más si ese grupo de personas son desconocidas. Sentimos aprobación cuando vemos a otras personas hacer lo que nosotros queremos hacer. Veamos algunos ejemplos muy obvios...


No es casualidad que en los restaurantes coloquen en la ventana más visible, a sus primeros clientes para que los vean los transeúntes, se pongan en un estante privilegiado los discos y los libros más vendidos recalcando en grandes rótulos esta particularidad, entremos en los bares en los que hay más gente, etc. También ocurre al revés, desconfiamos de un restaurante en el que no vemos a nadie, o de una tienda en la que apenas hay clientes. Por eso un enunciado tan simple como «la mayoría de la gente piensa así» o «ha suspendido toda la clase» o «este libro ha sido el más leído esta temporada» o «el programa más visto esta semana» sean criterios que persuaden y añaden valor. A veces más que mil explicaciones.



Nos dejamos influir con mucha facilidad, cambiando nuestra conducta o actitud cuando ésta resulta diferente ante un número elevado de personas que actúan todos de forma distinta.
No es necesario en muchas ocasiones las palabras para dejarnos influir, prueba de ello es el siguiente ejemplo.



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